Estudio Bíblico No. 4.- El Fruto y dones espirituales

“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley”
Gálatas 5:22-23
“No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales”
1 Corintios 12:1

¿Qué es fruto espiritual?

Fruto espiritual es el resultado de un proceso de crecimiento espiritual del cristiano verdadero a través de una perseverante actividad espiritual como la oración, lectura de la Palabra de Dios. Buscando en lo posible no dejar de congregarse.
Definitivamente, todo cristiano nacido de nuevo y lavado en la preciosa sangre de Jesucristo deberá buscar manifestar el fruto del Espíritu Santo que es el amor y como consecuencia el resto de las características que lo acompañan, es decir gozo, paz, paciencia, benignidad, fe, mansedumbre y templanza.
Nuestro Señor Jesucristo enseñó claramente que el cristiano verdadero se lo conocería por sus frutos.
En Mateo 7:16-17 dice: “Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 17Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos”.
Asimismo la verdad espiritual de que la voluntad del Señor es que los suyos puedan llevar mucho fruto, para la gloria de Dios.
En Juan 15:8-9 dice: “En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. 9Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor”.

¿Cómo se puede ver que un cristiano lleva fruto espiritual?

El cristiano verdadero no solo debe ser un buen cristiano sino parecerlo.
La evidencia más clara es la manifestación del amor de Dios, en su vida.
Este amor no es el amor terrenal que el mundo conoce. Es decir el amor sensual y emocional que es condicional y que se acaba y es tan difundido en los medios de comunicación masiva como el cine y la televisión a través de las telenovelas. Este amor emocional nace de la naturaleza caída del ser humano y solo permanece y está condicionado a la respuesta del ser a quien se ama; por lo que cuando esto no ocurre entonces viene el rompimiento y se acaba el amor natural. Responde a la siguiente afirmación: "...te amo mientras tu me ames o porque mereces mi amor".

En cambio, el amor de Dios o amor ágape (del griego "agapao"), tiene la virtud de ser eterno. Manifiesta ampliamente el carácter del Señor.
En Jeremías 31:3 dice: “Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia”. Por tanto las características de este amor son que es eterno e incondicional.
El amor de Dios responde a la afirmación: "...yo te amo aunque tu no me ames…”.
Evidentemente para el mundo impío esto llega a ser una verdadera locura. El Señor desea que sus hijos manifiesten en su vida este amor de Dios.

¿Es posible manifestar el fruto del amor de Dios frente a un mundo materialista y muchas veces hostil?

Ciertamente para el hombre natural es muy difícil ya que nuestra naturaleza carnal nos inclina a responder mal por mal, violencia por violencia, etc.
Por ello necesitamos el poder del Espíritu Santo y su llenura constante para vivir una vida que lleve fruto abundante. La Palabra de Dios, enseña que lo imposible para el hombre es posible para Dios.
En Lucas 18:27 dice: “Él les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios”.
Recordemos que el Señor por eso mismo, envió el Espíritu Santo, para que su amada iglesia pueda recibir poder. Podemos discernir que lo que en nuestra naturaleza carnal es imposible, con la llenura del Espíritu Santo se hace posible.
En Hechos 1:8 dice: “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”.

¿Cuáles son las características que diferencian el amor de Dios del amor emocional o terrenal propio de la naturaleza caída?

La Palabra de Dios enseña claramente que hay una gran diferencia entre el amor terrenal propio de la naturaleza caída; y el amor de Dios perfeccionado en sus hijos. Mientras que el amor terrenal o mundano es pasajero y condicional; el amor de Dios es eterno e incondicional. Pero, alguien podría pensar que, como el amor de Dios es incondicional y eterno, entonces se puede pecar indiscriminadamente y su amor permanece igual; lo mismo que la salvación en el Señor.
Si piensas así; ¡NO TE ENGAÑES! Dios no puede ser burlado. Lo que el hombre siembre esto ciertamente cosechará.
En Gálatas 6:7-8 dice: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 8Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna”.
El amor de Dios por las vidas permanece inalterable, pero así también la ley espiritual continúa: el pecado separa al hombre de Dios; y la persona que practique el pecado jamás podrá llevar fruto abundante y agradable al Señor. Y lo que es peor; no podrá heredar el reino de Dios o ser salvo.
En Gálatas 5:21 dice: “…envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios”.
El amor de Dios se halla descrito en Su Palabra en forma muy clara. En un pasaje bíblico se expresa la radiografía del amor de Dios.
En 1 Corintios 13:4-7 dice: El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; 5no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; 6no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. 7Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”.
El cristiano sincero y verdadero buscará de corazón ser lleno del Espíritu Santo y del amor de Dios, y conforme vaya buscando y creciendo en el Señor, estas características se irán manifestando en su vida. Lo contrario será una vida sin fruto espiritual viviendo en la carne.

¿Qué otras características del fruto espiritual que es el amor existen?

El resto de las expresiones del fruto espiritual, se encuentran en estrecha relación con el amor de Dios:

• Gozo es la fortaleza del amor de Dios en el cristiano
Se expresa como la fuerza que provoca en nosotros el amor de Dios como respuesta a la llenura del Espíritu Santo.
En Nehemías 8:10 dice: “Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza”.

• Paz es la seguridad del amor de Dios en el cristiano
Se expresa como esa seguridad interior de saber que uno está en las manos de Dios.
En Filipenses 4:6-7 dice: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 7Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”.

• Paciencia es la resistencia del amor de Dios en el cristiano
Se expresa a través del comportamiento cristiano en los momentos de prueba ya que su caminar requiere muchas veces de paciencia. Por ello es necesaria la permanente llenura del Espíritu Santo.
En Juan 16:33 dice: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”.

• Benignidad es la conducta del amor de Dios en el cristiano
Se expresa en el comportamiento del cristiano con los demás.
En Colosenses 3:12-14 dice: “Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; 13soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 14Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto”.

• Bondad es el carácter del amor de Dios en el cristiano
Se expresa en el comportamiento del cristiano que solo buscará el bien de los demás y nunca devolver mal por mal.
En 1 Pedro 3:9 dice: “No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición”.

• Fe es la confianza del amor de Dios en el cristiano
Se expresa en la certeza del cristiano en el cumplimiento de las promesas del Señor en su Palabra para consigo mismo, su familia, otros hermanos y la iglesia.
En Hebreos 11:1 dice: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”.

• Mansedumbre es la humildad del amor de Dios en el cristiano
Se expresa en el comportamiento del cristiano imitando al Señor, en los días de su ministerio de salvación en la tierra. Muchas veces se confunde mansedumbre con debilidad pero precisamente es lo contrario. Un cristiano fuerte en el Señor manifestará mansedumbre en su vida.
En Mateo 11:29 dice: “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas”.

• Templanza es el equilibrio del amor de Dios en el cristiano
Se expresa en una vida ordenada y evitando excesos y vicios que contaminan el cuerpo. El cristiano con la guía del Espíritu Santo buscará vivir de esta manera.
En 1 Corintios 6:12; 10:23 dice: “Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna… Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica”.

¿Qué es un don espiritual y cual su diferencia con el fruto espiritual?

Don significa regalo.
Por tanto, los dones espirituales son regalos que el Señor provee a través del Espíritu Santo de Dios.
Existe una gran diferencia entre el don y el fruto espiritual.
Mientras que el fruto espiritual es el resultado de un crecimiento espiritual y una permanente búsqueda del Señor y su Palabra; el don espiritual es un regalo que es independiente del fruto.
Por ello, en la Biblia, encontramos una seria exhortación de parte del apóstol Pablo a los corintios que aunque tenían todos los dones no manifestaban crecimiento espiritual sino por el contrario inmadurez espiritual.

¿Cuántos y que tipo de dones menciona la Biblia?¿Quien los distribuye?

Existen por lo menos dos listas de dones:
Romanos 12:6-8 y 1 Corintios 12:8-10

Estos dos pasajes bíblicos se complementan ya que existen dones en uno que no aparecen en el otro y viceversa. En realidad a diferencia del fruto del Espíritu Santo cuyas características suman nueve en total, los dones espirituales suman un número mayor y no determinado, ya que algunos son específicos y otros son generales.
El apóstol Pablo instaba a los corintios procurar o pedir los dones espirituales, pero sobre todo aquel que se relacionaba con la edificación del cuerpo de Cristo, la Iglesia. Es decir que se busque en primer lugar el fruto espiritual por excelencia: el amor, que estudiamos líneas arriba.
En 1 Corintios 14:1 dice: “Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis”.
Estudiando la lista en 1 Corintios 12:8-10 encontramos las características de por lo menos nueve dones espirituales:

• Don de Palabra de Sabiduría
El Espíritu Santo capacita al cristiano para encontrar el camino a seguir en una situación de difícil solución y de acuerdo a la voluntad de Dios.

• Don de Palabra de Ciencia
Revelación especial por el E, Santo, que un cristiano recibe de aspectos que frecuentemente se encuentran como misterios para el resto de la Iglesia.

• Don de Fe
Certeza provista por el E. Santo al creyente, sobre promesas divinas que son esperadas por el conjunto de la Iglesia.

• Don de Sanidad
El E. Santo capacita al creyente para realizar sanidades en el nombre de! Señor Jesús y para la Gloria de su Nombre.

• Don de Realizar Milagros
Manifestaciones sobrenaturales realizadas por el creyente en el poder del E. Santo, de actos fuera de las leyes naturales conocidas por el hombre.



• Don de Profecía
El E, Santo al cristiano, recibir y comunicar mensajes de! Señor a su pueblo en general, y para edificación, exhortación y consolación del mismo.

• Don de Discernimiento de espíritus
El Espíritu Santo capacita para que el cristiano pueda discernir espíritus inmundos o demonios que puedan estar contaminando y oprimiendo a los hermanos en la Iglesia o congregación, así como para discernir espiritualmente si lo que se está haciendo en la Iglesia local o congregación es de Dios, del mundo o de la carne. Capacidad especial para diferenciar lo santo de lo profano.

• Don de Diversos Géneros de Lenguas
Lenguaje(s) espiritual(es), no comprensible(s) al oído humano, que el E. Santo capacita al creyente para dirigirse a Dios. El cristiano puede llegar a recibir más de un género de lenguas.

• Don de Interpretación de Lenguas
Por el Espíritu Santo, recibir la capacidad de poder interpretar las lenguas anteriores.

¿A que se llaman dones ministeriales y cuál la diferencia con los dones espirituales?

Se consideran los cinco ministerios que encontramos en la Iglesia del Señor: apóstol, profeta, evangelista, pastor y maestro.
Constituyen hermanos llamados al servicio de la iglesia, a tiempo completo.
Es muy necesario hacer notar que es el Señor el que constituye a través de un llamado divino.
En Efesios 4:11-12 dice: “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo”.
Mientras que los dones espirituales en general son distribuidos por el Espíritu Santo para la edificación de la Iglesia, y se encuentran disponibles para todos los hermanos en la iglesia; los dones ministeriales son dados por el Señor Jesucristo mismo, a determinados hermanos, para servicio a tiempo completo y servir en el liderazgo, como guías y ejemplos de la Iglesia.
En Efesios 4:13-15 dice: “Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 14para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, 15sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 16de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor”.

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