Estudio Bíblico No. 14.- Los discípulos del Señor Jesucristo (El verdadero discípulo)

“Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en El: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos” Juan 8:31
¿Quienes fueron los doce discípulos del Señor Jesús y cual el propósito de su llamado?

De acuerdo con la palabra de Dios, el Señor Jesucristo en los días de su ministerio de salvación en la tierra, escogió a doce discípulos que serían los mas cercanos a El. A ellos los llamó apóstoles que significa "enviados". Por tanto, el propósito al escogerlos fue para capacitarlos y luego enviarlos en una misión de evangelización anunciando las buenas nuevas de salvación.
En Lucas 6:12-16 dice: "En aquellos días El fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales llamó también apóstoles: A Simón, a quien también llamó Pedro, a Andrés su hermano, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Simón llamado Zelote, Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote que llegó a ser el traidor".
La doctrina y enseñanzas dejadas por el Señor Jesucristo fueron encargadas a los doce. Estos difundirían el mensaje original y vendría a llamarse la doctrina apostólica. Más tarde a los doce apóstoles se añadiría el apóstol Pablo, con ministerio apostólico y que fue enviado por el Señor al pueblo gentil o no judío.

¿Si Judas Iscariote fue el traidor y murió suicidándose... quedaron once discípulos?

Judas Iscariote, fue el traidor que entregó a nuestro Señor Jesucristo. Su final fue espantoso.
Más tarde y luego de la ascensión del Señor Jesucristo a la diestra del Padre sería reemplazado por un siervo llamado Matías.
En Hechos 1:16-18 dice: "Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron".
En Hechos 1:26 dice: "Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles".

¿Qué es un discípulo?

Discípulo es alguien que sigue a un profeta, maestro, etc.; es enseñado por él y es partidario de esta enseñanza.
Los doce apóstoles del Señor Jesucristo fueron llamados sus discípulos. Luego el número de partidarios del Señor irían aumentando y se llamarían también discípulos. El mandato del Señor es el de hacer discípulos de El, en todas las naciones.
En Mateo 28:19 dice: "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo".
Definitivamente la palabra de Dios, enseña que aquellos que recibieron al Señor en sus corazones, no deben quedarse simplemente como creyentes recién nacidos o niños espirituales sino que deberán crecer en el conocimiento del Señor, buscando ser verdaderos discípulos del Señor.
Muchas veces se piensa que el término discípulo es solamente para los primeros doce que siguieron al Señor, sin embargo la voluntad del Señor es que todo aquel que lo reciba, como Señor y Salvador viva su vida como un verdadero discípulo del Señor.
En Juan 13:35 dice: "En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros".

¿El ser discípulo del Señor tiene un costo?

Muchas veces se considera el cristianismo como un conjunto de actividades que se deben realizar los días domingos: Asistir a la congregación, cantar algunos cánticos espirituales, escuchar la palabra de Dios, ser fiel con las ofrendas y diezmos y luego saliendo de la congregación cristiana vivir la vida como si nada, sin tomar en cuenta al Señor ni sus mandamientos. Nuestro amado Señor Jesucristo no vino a traer religión sino una relación viva con El.
El desea que seamos sus discípulos, no sus religiosos.
Una muestra clara en su palabra es lo que aconteció con su pueblo Israel en el Antiguo Testamento.
El pueblo de Israel entró en una religiosidad que lo fue apartando de Dios. Hacían las cosas por rutina y cumpliendo simplemente deberes formales dentro de lo que estipulaba la Ley. A través del profeta Isaías, los identifica con pueblos paganos que en la antigüedad fueron sujetos de juicio como Sodoma y Gomorra.
En Isaías 29:13 dice: "Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado".
En Isaías 1:10-11 y 16 dice: "Príncipes de Sodoma, oíd la palabra del Señor; escuchad la ley de vuestro Dios, pueblo de Gomorra. ¿Para qué me sirve, dice el Señor, la multitud de vuestros sacrificios? Hastiado estoy de holocaustos de carneros y de sebo de animales gordos; no quiero sangre de bueyes ni de ovejas, ni de machos cabríos...lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo".
El costo de seguir a Cristo y ser su discípulo, se expresa de varias maneras:

• Decidir amar a Dios sobre todas las cosas, los seres queridos y aún la propia vida.
En Lucas 14:26-27 dice: "Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre; y mujer; e hijos, y hermanos, y hermanas, y aún también su propia vida, no puede ser mi discípulo. Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo".
Por tanto, aceptar ser discípulo del Señor, no solo requiere creer la verdad del evangelio sino decidirse a seguirlo en forma incondicional. Cada día el verdadero discípulo de Cristo, se negará a sí mismo rechazando satisfacer los deseos egoístas de la carne pecaminosa (Gálatas 5:19-21) que provocan muerte espiritual y decidirá ser lleno del Espíritu Santo (Gálatas 5:16-18 y 22) para vencer estos deseos y vivir una vida conforme a la voluntad de su Señor y Salvador. !Lo decide y lo hace!

• Decidir el soportar aún ser aborrecidos y aún perseguidos por el mundo impío por causa de Cristo.
En Juan 15:18-20 dice: "Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardaran la vuestra".
Por tanto, aceptar ser discípulo del Señor, implica ser muchas veces odiados, perseguidos y rechazados por el mundo impío y pecador. Es necesario discernir que el mundo impío es el gran adversario de Cristo y su pueblo a través de los siglos. Se entiende por "mundo impío" todo el sistema mundano que se encuentra bajo la potestad de Satanás.
En 1 Juan 5:19 dice: “19Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno”.
Los valores, las normas de conducta de los verdaderos discípulos del Señor están en conflicto con los métodos injustos de la corrompida sociedad mundana. Los discípulos del Señor deberán buscar resplandecer en medio de las tinieblas para gloria del único merecedor de toda gloria, nuestro amado Señor Jesucristo. No se conforma al mundo. !El verdadero discípulo lo decide y lo hace!
En Filipenses 2:14-15 dice: "Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo".

• Decidir permanecer y obedecer su amada Palabra.
En Juan 8:31 dice: "Dijo entonces a los judíos que habían creído en El: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos".
Los verdaderos discípulos de Cristo permanecen en su palabra constantemente. No viven de las experiencias pasadas, sino que constantemente mantienen una relación viva con su Señor y Salvador reconociéndolo en todos sus caminos. !El discípulo del Señor, lo decide y lo hace!

¿Cual es la diferencia entre un creyente y un discípulo?

El primer paso para llegar a ser un discípulo del Señor es nacer de nuevo.
Es creer en el Señor Jesucristo y recibirlo en el corazón como Señor y Salvador. Creer que El murió por nosotros para salvarnos en la cruz del Calvario, y por su preciosa sangre recibimos el perdón de pecados y la herencia entre los santificados.
Luego viene el tiempo de llegar a ser un verdadero discípulo del Señor, lo que implica un cada día mayor compromiso con El y su amada Palabra.
Un verdadero discípulo demostrará su amor por su Señor, obedeciendo su palabra.
En Juan 14:15 dice: "Si me amáis, guardad mis mandamientos".
El apóstol Santiago, escribe inspirado por el E. Santo, que la fe sin obras es una fe muerta.
En Santiago 2:17-19 dice: "Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. Pero alguno dirá: Tu tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. Tú crees que Dios es uno, bien haces. También los demonios creen y tiemblan".

¿Entonces...ser un discípulo verdadero del Señor por lo que cuesta, no es algo muy difícil o casi imposible?

La palabra de Dios menciona que debido al costo de seguir a Cristo, muchos de los que se habían hecho sus discípulos se volvieron atrás y ya no lo siguieron.
En Juan 6:66 dice: "Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con El".
Tristemente, habrá muchos que se volverán atrás debido al costo del discipulado.
Sin embargo, el Señor siempre tendrá un remanente fiel que lo siga pese a todas las dificultades.
El relato en el evangelio de Juan, registra que más adelante el Señor les hizo una pregunta a los doce, en sentido de que si ellos también se irían. La respuesta de un verdadero discípulo surgió de los labios de Pedro, en una confirmación de fe en su Señor y Salvador.
En Juan 6:67-69 dice: "Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros?. Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente".
La palabra de Dios, enseña claramente que lo imposible para el hombre es posible para Dios.
En Mateo 19:26 dice: "Y mirándolos Jesús les dijo: Para los hombres esto es imposible; más para Dios todo es posible".
Como discípulos del Señor, debemos recordar diariamente que sin El, nada podemos.
En Juan 15:5 dice: "Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque apartados de mí nada podéis hacer".





¿Qué siervos son mencionados en la Biblia como verdaderos discípulos?

Son mencionados muchos. Algunos ejemplos tenemos.
Epafras - Colosenses 1:7; Bernabé - Hechos 11:22-24; Lucas - Colosenses 4:14;
Timoteo - 1 Timoteo 1:2.

• EL APOSTOL PABLO
Sus inicios fueron como perseguidor de la iglesia primitiva - Filipenses 3:6.
Su nombre original Saulo de la ciudad de Tarso - Hechos 11:25.
Camino a Damasco tuvo su encuentro personal con el Señor Jesucristo, y lo cambió radicalmente - Hechos 9:1-18.
En muchos sentidos refleja a un verdadero discípulo del Señor. Soportó toda clase de tribulaciones por causa de Cristo, pero pudo mantenerse firme pese a todo, ya que su mirada estaba puesta en su Señor y Salvador Jesucristo, por quien lo había dejado todo. Su ministerio fue de extraordinaria bendición para muchos en su tiempo y a través de los siglos sus cartas inspiradas por el Espíritu Santo lo fue y lo sigue siendo para millones de millones de cristianos hasta nuestros días. Un siervo que se rindió completamente a su Señor y El lo utilizó grandemente.
Una muy conocida expresión en su carta a los gálatas resume la razón por la que su ministerio fue tan fructífero.
En Gálatas 2:20 dice: “20Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”.
Entonces todo aquel que quiera ser un verdadero discípulo del Señor, tendría que tomar en cuenta las palabras inspiradas del apóstol y hacerlas realidad en su propia vida.
Y para aquellos discípulos que anhelan un ministerio es también un claro ejemplo.
Su vida ministerial, se expresa en uno de los tantos pasajes inspirados por el Espíritu Santo de Dios.
En 2 Corintios 6:4-10 dice: “…4antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias; 5en azotes, en cárceles, en tumultos, en trabajos, en desvelos, en ayunos; 6en pureza, en ciencia, en longanimidad, en bondad, en el Espíritu Santo, en amor sincero, 7en palabra de verdad, en poder de Dios, con armas de justicia a diestra y a siniestra; 8por honra y por deshonra, por mala fama y por buena fama; como engañadores, pero veraces; 9como desconocidos, pero bien conocidos; como moribundos, mas he aquí vivimos; como castigados, mas no muertos; 10como entristecidos, mas siempre gozosos; como pobres, mas enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, mas poseyéndolo todo”.

EL DISCIPULADO VERDADERO TIENE UN COSTO, PERO EN EL SEÑOR VALE LA PENA ACEPTARLO, YA QUE TODO SE PUEDE EN CRISTO JESUS QUE NOS FORTALECE
Filipenses 4:13

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