Estudio Bíblico No. 12.- La alabanza en la iglesia del Señor Jesucristo (Alabanza y Adoración)

“Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre” Hebreos 13:15.

“Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren” Juan 4:24.

¿Qué es la alabanza y la adoración?

La alabanza a Dios es la acción de glorificar al Señor que se expresa con regocijo, así como con palabras de agradecimiento y admiración por sus grandes y maravillosas obras así como el reconocimiento al Creador por todos sus beneficios recibidos de El en su misericordia divina.
En realidad todos los seres humanos de todas las naciones están llamados a alabar al Señor.
En Salmos 117:1 dice: “Alabad a Jehová, naciones todas; Pueblos todos, alabadle”.
Se elevan a la presencia de Señor en forma de proclamaciones de Su Palabra en alta voz, con cánticos y utilizando instrumentos de música y danza en santas convocaciones públicas (cultos) o en forma individual y en las casas.
Aunque la alabanza a Dios se encuentra desde el Antiguo Testamento, especialmente en el libro de Salmos, en el Nuevo Testamento surge la alabanza cristiana o de la iglesia del Señor, y se distingue de la primera porque va dirigida al Señor Jesucristo de Nazareth, que con su muerte en la cruz del Calvario, nos lavó y rescató con su sangre preciosa.
La adoración cristiana tiene su centro en el Señor Jesucristo, y lo que El significa para los suyos, y viene a ser más profunda que la alabanza.
En este caso también podríamos decir que si bien encontramos adoración en el Antiguo Testamento, esta se limitaba a las ceremonias establecidas en la Ley. En el templo judío, el único que podía entrar al Lugar Santísimo o a la Presencia Bendita, era el Sumo Sacerdote, una vez al año.
En cambio en el Nuevo Testamento, encontramos que luego de la muerte y resurrección del Señor Jesucristo a los que lo reciben como Señor Salvador de sus vidas, les da acceso a la Presencia Bendita que es el lugar donde se adora al Padre en espíritu y verdad.
En Hebreos 10:19-20 dice: “19Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, 20por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne”.
A Dios le ha placido pues manifestarse en este tiempo a su pueblo, de una manera mucho más íntima en el espíritu humano, revelándose como un Padre amoroso, bueno y lleno de misericordia. Por ello busca adoradores en espíritu y verdad.
En Juan 4:24 dice: “24Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren”.
El deleite de su pueblo está en lo que El es. El pueblo de Dios se goza en El y le aman gloriándose en El.
En Romanos 5:11 dice: “Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación”.

¿Si la alabanza es una expresión de bendición al Señor entonces será necesaria en determinadas ocasiones o en la vida diaria?

En el A. Testamento se encuentran las siguientes expresiones: Barak: bendecir; Halal: de donde se deriva Aleluya (alabado sea el Señor) y Yadah: dar gracias.
La alabanza ocupa una posición fundamental en la vida del pueblo de Dios y su relación diaria con EL La Biblia enseña que esta debe ser una constante en las vidas de los siervos y sien/as del Señor. Nuestro Señor Jesucristo, en los días de su ministerio de salvación en la tierra alabó a su Padre, en todo momento.
En Mateo 11:25 dice: “En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños”.
El apóstol Pablo, en sus epístolas, bendijo y alabó constantemente al Señor, por su grande bondad y maravillosas obras.
En Efesios 1:6 dice: “…para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado”.
En Romanos 15:5-6 dice:”Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, 6para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo”.
El apóstol Santiago exhorta a los cristianos a alabar al Señor, en momentos de gozo.
En Santiago 5:13 dice: “¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas”.
En el precioso libro de Apocalipsis, encontramos la revelación de que en el tercer cielo o morada de Dios, se encuentran millones de ángeles que alaban y adoran al Señor en su presencia y en forma constante. Manifestando asimismo la alabanza y adoración de todo lo creado por el Señor.
En Apocalipsis 5:11-14 dice: “11Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, 12que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. 13Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. 14Los cuatro seres vivientes decían: Amén; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos”.
Si este maravilloso cuadro encontramos en el tercer cielo, ¡cuanto más la Iglesia del Señor Jesucristo esta llamada a alabar y adorar al Señor de todo corazón! Viene a ser un verdadero privilegio para los hijos e hijas de Dios.
La Iglesia del Señor, esta compuesta de todos aquellos que habiendo estado "muertos" en delitos y pecados vinimos a recibir la "vida eterna de Dios", en Jesucristo, por el perdón de pecados. Luego por el poder su sangre preciosa, vinimos a pasar de "muerte a vida". Por tanto, y solo los que tienen vida en Jesucristo, pueden tener la capacidad que proporciona el Espíritu Santo de Dios, de alabar y a Dios en espíritu y verdad. Esta preciosa verdad es la que ya en el Antiguo Testamento, la recibía el profeta Isaías.
En Isaías 38:18-20 dice: “18Porque el Seol no te exaltará, ni te alabará la muerte; ni los que descienden al sepulcro esperarán tu verdad. 19El que vive, el que vive, éste te dará alabanza, como yo hoy; el padre hará notoria tu verdad a los hijos. 20Jehová me salvará; por tanto cantaremos nuestros cánticos en la casa de Jehová todos los días de nuestra vida”.

¿La Biblia enseña formas específicas de adoración?

Es muy importante discernir en las Escrituras la forma cómo el Señor desea que su pueblo lo adore.

• En espíritu y verdad
Hemos visto que El busca adoradores en espíritu y verdad. Es decir "...en espíritu..." señala que el cristiano buscará adorar al Señor, en absoluta sinceridad y con un espíritu guiado por su Espíritu Santo. Y...en verdad...", señala que el creyente elevará su adoración consciente de la verdad de el Padre se revela por el Hijo y se recibe a través del Espíritu Santo. Luego, en la Divinidad habita la Verdad, personificada en Jesucristo y toda su Palabra es Verdad. Los que busquen adorar al Padre sin tomar en cuenta la imperiosa necesidad de vivir en la verdad, estarán engañados y han descartado el único fundamento para la verdadera adoración.

• Con alabanza
La alabanza fue un elemento indispensable en la adoración a Dios de parte del pueblo de Israel, así como también en la adoración de la iglesia primitiva.
En Hechos 2:46-47 dice: “46Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, 47alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”.

• Con salmos, himnos y cánticos espirituales
La iglesia primitiva se caracterizaba por ser una comunidad de creyentes que hacían de la alabanza algo tan normal como reunirse.
En Efesios 5:19 dice: “19hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones”.


• Con oración
La iglesia primitiva estaba consciente de la importancia de la oración en la adoración al Señor. La Biblia enseña que una forma de orar es adorar.
En Hechos 16:25 dice: “25Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían”.

¿Existen obstáculos para manifestar una verdadera alabanza al Señor?

Es definitivamente importante discernir que no por el hecho de que un conjunto de cristianos se haya reunido a adorar al Señor, esto sea una garantía para una verdadera adoración. Si esta adoración es una simple expresión de labios, y el corazón del pueblo de Dios está lejos de El, entonces el Señor no acepta tal adoración.
La Biblia recalca que la verdadera adoración saldrá de un corazón contrito y humillado.
En Salmos 51:17 dice: “ 17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;
Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios”.
Asimismo un obstáculo para una verdadera adoración es un estilo de vida de pecado, inmoralidad y amor por el mundo.
La Biblia enseña que el Señor recibirá la adoración de su pueblo que se acerque a El, con manos limpias y corazón puro.
En Santiago 4:8 dice: "Acercaos a Dios, y El se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos: y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones".
En Salmos 24:3-4 dice: "¿Quién subirá al monte del Señor?. ¿Y quién estará en su lugar santo?. El limpio de manos y puro de corazón; el que no ha elevado su alma a cosas vanas".

¿La Biblia enseña formas de alabanza?

Encontramos en la Palabra de Dios, las siguientes formas de alabanza a Dios.

• Batiendo las manos y aclamando con voz de júbilo
En Salmos 41:1 dice: “Pueblos todos, batid las manos; Aclamad a Dios con voz
de júbilo”.

• Cantando con inteligencia
En Salmos 47:6-7 dice: “6 Cantad a Dios, cantad;
Cantad a nuestro Rey, cantad; 7 Porque Dios es el Rey de toda la tierra;
Cantad con inteligencia.”
Es notable encontrar que a veces las canciones cristianas contemporáneas expresan letras que muchas veces no tienen nada que ver con la alabanza cristiana.

• Con danza
En Salmos 149:3 dice: “3 Alaben su nombre con danza; Con pandero y arpa a él canten”.

• Con instrumentos musicales
En Salmos 150:3-5 dice: “3 Alabadle a son de bocina;
Alabadle con salterio y arpa. 4 Alabadle con pandero y danza;
Alabadle con cuerdas y flautas.
5 Alabadle con címbalos resonantes, Alabadle con címbalos de júbilo”

• Alzando las manos
En Salmos 28:2 dice: “2 Oye la voz de mis ruegos cuando clamo a ti,
Cuando alzo mis manos hacia tu santo templo”.
En Salmos 143:6 dice: “6Extendí mis manos a ti, Mi alma a ti como la tierra sedienta”.

¿La predicación del evangelio es una forma de alabar al Señor?

Cuando un cristiano predica el evangelio del Señor, cumple con la petición hecha por el apóstol Pedro de anunciar las virtudes del Señor, a todas las personas.
En 1 Pedro 2:9 dice: “9Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”.
En el libro de Salmos, abundan los pasajes donde se exhorta al pueblo de Dios, a declarar la gloria y la alabanza de Dios en la congregación del pueblo de Dios.
En Salmos 22:22-25 dice: “22 Anunciaré tu nombre a mis hermanos;
En medio de la congregación te alabaré. 23 Los que teméis a Jehová, alabadle;
Glorificadle, descendencia toda de Jacob, Y temedle vosotros, descendencia toda de Israel. 24 Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido,
Ni de él escondió su rostro; Sino que cuando clamó a él, le oyó.
25 De ti será mi alabanza en la gran congregación;
Mis votos pagaré delante de los que le temen”.
En Hebreos 2:12 dice: “12diciendo: Anunciaré a mis hermanos tu nombre,
En medio de la congregación te alabaré”.

Y…en la vida diaria y cotidiana, fuera de la congregación; el buen testimonio personal del cristiano en su hogar, trabajo u otros lugares pueden constituirse en otras formas de alabar a Dios?

Esto es precisamente lo que enseñaba el Señor Jesús.
En Mateo 5:16 dice: "Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos".
En Juan 15:8 dice: "En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos".

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